Bienvenidos al apasionante mundo de los jabones, la cosmética natural y las velas aromáticas.

Me dedico a la elaboración artesanal de jabones 100% naturales. Todos mis jabones están pensados para solucionar algunos problemas de la piel, por eso están elaborados aprovechando las propiedades terapéuticas de las plantas (fitoterapia): ya sea mediante infusiones, geles o la micronización planta en polvo). A estas plantas les añado unos aceites básicos (imprescindibles para la elaboración de los jabones: el aceite base principal que utilizo es el de oliva, pero también uso aceite de rosa mosqueta, argán, manteca de karité, aguacate, avellana, coco, etc. ), aprovecho las propiedades de los aceites esenciales (aromaterapia). También elaboro cosmética natural: bálsamos labiales, contorno de ojos, crema facial, tónico facial, crema de manos, crema corporal, bombas de baño, barras de masaje, etc.Otra de mis aficiones es hacer velas aromáticas, aprovechando los recursos que nos da la naturaleza: pétalos de rosa, café, flor de lavanda, té, chocolate, etc. Hago cestas para Navidad, día de los enamorados, día de la madre, regalitos para bodas, cumpleaños, comuniones, bautizos, etc.He hecho varios cursos de jabones, uno de cosmética natural y otro de velas.

Hipérico


Sinonimia:
Castellano: Hierba militar, hierba de las heridas, perforata, corazoncillo, espantadiablos.
Descripción:
Planta también conocida como hierba de San Juan, porque brota en esa época. Puede alcanzar un metro de altura, pero suele medir 30-60 centímetros. De un tallo principal muy erecto, nacen varias ramitas y hojas, a izquierda y derecha, opuestas. De las ramas también brotan hojas opuestas. Las hojas carecen de peciolo, nacen directamente de la rama. Se trata de una planta muy ramificada. Las hojas son ovaladas y, al mirarlas a contraluz, se aprecian numerosos puntitos o agujeritos en ellas. Las flores son de color amarillo y están compuestas por cinco pétalos, ligeramente distantes entre sí. Florece en pleno verano. Su fruto es una cápsula.Se trata de una planta muy abundante en nuestra tierra.
Pertenece a la familia de las gutíferas. Otro nombre con el que era conocida es corazoncillo, en alusión a la forma oval de las hojas asemejando un pequeño corazón.

Recolección:
Sy periodo de floración va de mayo a julio-agosto. Los tratamientos se realizan a base de flores, pero también se pueden emplear hojas. Se recolectan las plantas con tiempo soleado y cuando la planta se encuentra en plena floración. Se abren en forma de gavillas y se ponen a secar a la sombra, o preferiblemente con corriente de aire. También se puede recurrir a un secadero con una temperatura máxima de 35º C.

Aplicaciones y propiedades:
El hipérico contiene taninos, sobre todo en las flores (hasta un 16%), hipericina, glucósidos, rutina, vitamina P y otras substancias. La acción terapéutica principal es calmante y antidepresiva, adecuada en el debilitamiento nervioso, dolores de estómago con origen en lesiones nerviosas y neurastenia por "surmenage" mental. Es útil como colagogo (favorece la secreción biliar), para digestiones difíciles, en inflamaciones crónicas de estómago, hígado, vesícula y riñones. Tiene gran predicación en usos externos, especialmente como cicatrizante y antiséptico, para dolores reumáticos, equimosis, algias y contusiones. Es eficaz en las afecciones ginecológicas. Se utiliza preferentemente bajo la forma de infusión o extracto fluido.Precaución: el consumo excesivo de hipérico puede producir fotosensibilización, consistente en una alergia que se intensifica con la acción de la luz solar.

Remedios:
-Aceite para uso interno y externo: Se puede elaborar un aceite de hipérico (oleum hyperici) útil para los estados de apatía, alivio de los dolores estomacales, afecciones bronquiales, cicatrización de heridas y llagas, quemaduras (también las del sol), así como en caso de hemorroides, regenerar tejidos superficiales y aliviar dolores e inflamaciones. Para ello triturar 125 gramos de flores secas, o sumidades floridas de hipérico, y dejarlas fermentar cinco días en un frasco de vidrio sin tapar con medio litro de aceite de oliva. Una vez fermentado cerrar el frasco y ponerlo durante un mes en un lugar soleado hasta que el aceite se torne de color rojizo. Hay que filtrar el líquido antes de guardarlo herméticamente y en lugar oscuro.
-Infusión para uso interno:Para las aplicaciones internas descritas, se puede realizar una infusión, o decocción con 1 a 2 g. de sumidades floridas de hipérico en una tazón de agua. Se toma en el día, no se debe guardar la que sobre para la siguiente dosis.Triturada. Dejar reposar unos 15 minutos y tomar unas tres tazas al día.
-Cataplasma: Triturar un puñado de hojas, envolver en un paño y aplicar sobre la zona a tratar.
A modo de curiosidad: En la Edad Media se decía que esta planta ahuyentaba el mal.

1 comentarios:

Nuria dijo...

Hola Eva, gracias por toda la información que nos pones, nos vamos a volver unas enciclopedias andantes, jajaja

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